Condenados a la libertad

4/4/11

Desintegración de la persistencia de la memoria. Salvador Dalí.1952/54.

El acto de exploración modifica la perspectiva del explorador. La teoría cuántica nació en 1900, cuando Max Planck comprendió que sólo podía explicar lo que se llamaba la curva del cuerpo negro si abandonaba el supuesto clásico de que la emisión de energía es continua, y lo reemplazo por la hipótesis sin precedentes de que la energía se emite en unidades discretas, los cuantos.

Dali desnudo. Salvador Dalí.1954.

En 1927 Werner Heisenberg llegó al principio de indeterminación, descubrió que se puede conocer, o bien la posición exacta de una partícula determinada, o bien su trayectoria exacta, pero no ambas. Por ejemplo, si observamos un protón que atraviese una cámara de niebla, registrando su trayectoria podemos conocer la dirección en la que se mueve, pero en el proceso de abrirse camino por el vapor de agua de cámara el protón disminuirá su velocidad, restándonos información sobre donde estaba en un instante determinado. Alternativamente, podemos irradiar el fotón y de este modo determinar su situación exacta en un instante determinado, pero la luz o cualquier otra radiación que usemos para tomar la fotografía apartara al protón de su recorrido fijado, impidiéndonos el conocimiento de donde habría estado si no hubiésemos actuado sobre el. Por consiguiente, estamos limitados en obtener respuestas parciales cuya naturaleza esta determinada en cierta medida per la cuestiones que optamos por indagar. Cuando Heisenberg calculo la cantidad mínima ineludible de incertidumbre que limita nuestra comprensión de los sucesos de pequeña escala haló que está definida nada menos que por h, el cuanto de acción de Pank.

Galatea de las esferas. Salavador Dalí. 1952.

Heisenberg demostró que nunca podemos saberlo todo sobre la conducta de siquiera una sola partícula, mucho menos de una gran cantidad de ellas, y, por lo tanto, nunca podemos hacer predicciones sobre el futuro que sean completamente exactas en todos los detalles. No sólo la materia y la energía están cuantizados, también lo está el conocimiento. Cuando un fotón choca con un átomo, haciendo saltar un electrón a una órbita más elevada, el electrón se mueve de la órbita inferior a la superior instantáneamente, sin tener que atravesar el espacio intermedio. Los mismos radios orbitales están cuantizados, y el electrón simplemente deja de existir en un punto para aparecer simultáneamente en otro. El “salto cuántico”. Los seres humanos, al haber crecido en el mundo macroscópico: tendemos a concebir las cosas en términos de símiles macroscópicos: las partículas subatómicas son como balas de plomo, las ondas de luz son como las del océano, los átomos son como pequeños sistemas solares, etc., y estos símiles fallan a escala microscópica. Nuestras imágenes mentales provienen de nuestras percepciones visuales del mundo que nos rodea. Pero el mundo tal i como lo perciben nuestros ojos aparece como una ilusión cuando lo examinamos a escala microscópica. Una barra de oro, aunque parece sólida, está formada casi enteramente por espacio vacío. Desaparece la ilusión de que el hombre es un ser aparte, el supuesto de que está separado de la naturaleza y de que los actos de observación, por ende, pueden efectuarse con completa objetividad. A nivel microscópico, todo acto de observación es destructor –incontables fotones de luz estelar mueren en el ojo, los protones se rompen en los blancos de los aceleradores de partículas- i la manera como hacemos la observación influye en el resultado de la interacción. Las partículas subatómicas a veces se asemejan a las partículas, a veces a las ondas, según cómo las examinemos. No son “realmente” una cosa o la otra y, de todos modos, las dos imágenes son matemáticamente equivalentes. Mas bien son participantes de un acto de observación, cuya naturaleza influye en la cualidades que nos presentan. La física cuántica nos obliga a tomar en serio la consideración: que no vemos las cosas en sí mismas, sino sólo aspectos de las cosas. Al revelar que que el observador desempeña un papel en lo observado, la física cuántica hizo por la física lo que Darwin había hecho pos las ciencias de la vida. Echo abajo paredes, reunificando la mente con el universo más vasto. Nada en la naturaleza indica que el universo esté construido sobre soporte estrictamente determinista.

Timothy ferris. La aventura del universo. crítica, Barcelona, 1990.


El enigma sin fin. Salvador Dalí.1938.