CoNMigo...
13/3/13
20/10/12
"veig una massa
innumerable d’individus semblants i iguals que giren sense parar sobre ells
mateixos per tal d’aconseguir petits plaers vulgars, amb els quals omplen la seva
ànima. Cadascun d’ells, per la seva banda, és com estranger al destí de tots els
altres: els seus fills i els seus amics formen per a ell tota l’espècie humana; pel que
fa a la resta dels ciutadans, està al seu costat però no els veu, els toca i no els nota; només existeix en ell mateix i per ell mateix (…)".
Tocqueville
19/10/12
"Només en un clos com el de la unió civil, aquelles mateixes inclinacions
produeixen els millors efectes: com els arbres en un bosc que,
justament perquè cadascun intenta arrabassar a l’altre l’aire i el sol, tots
s’obliguen mútuament a cercar-lo per damunt d’ells i aconsegueixen així
un bell creixement recte, mentre els que, separats uns d’altres, i en
llibertat, eleven les branques al seu caprici, creixen rebordonits, torts i
corbs. Tota la cultura i l’art que guarneixen la humanitat, la més bella
ordenació social, són fruits d’una insociabilitat que per ella mateixa es
veu obligada a disciplinar-se i així, per una tècnica imposada, a
desenvolupar completament les llavors de la natura".
KANT
4/7/12
20/6/12
"El pensament pur ha avançat vers la contraposició d’allò que és subjectiu i allò que és objectiu; la veritable conciliació d’aquesta contraposició consisteix a comprendre que l’antagonisme, en portar-lo al seu límit absolut, es dissol per si mateix. Tal com diu Schelling, els termes antagònics són idèntics, i no solament en si mateixos, ja que la vida eterna consisteix a produir i conciliar eternament la contraposició. Saber en la unitat la contraposició i en la contraposició la unitat: aquest és el saber absolut; i la ciència consisteix a conèixer a conèixer aquesta unitat en tot el seu desenvolupament i a través de si mateixa."
HEGEL — Lliçons sobre història de la filosofia
4/11/11
Treure`s de sobre un hoste molest
Posa't d'acord amb un familiar perquè quan facis un signe determinat se t'acosti i et parli a cau d'orella, com si t'esperessin amb urgència negocis importants. O que un secretari et porti una carta, t'anunciï una catàstrofe, trasbalsos a la teva gent. El metge t'ha prohibit beure, parlar, etc.
Fes servir un cavall ensellat com si estiguessis a punt de marxar.
Dóna civada barrejada amb pell de llop als cavalls d'aquest hoste indesitjable. Reserva un estable per als seus cavalls on hi hagi enterrat un llop. Fes-li preparar una cambra amb el llit sota una finestra mal ajustada perquè hi entri la pluja. que la xemeneia fumegi quan s'hi encengui foc.
13/9/11
15/8/11
17/6/11
Los medios de comunicación, los políticos, los indignados, los funambulistas, los antisistema, etc. Cada grupo vive en su sociedad cerrada y cree que es único, por eso, la transmite de esta forma; cada mundo es un microcosmos con leyes propias, y se define por la posición que ocupa en el mundo.
El sistema es defectuoso por que no hay comunicación entre grupos, el fin a perseguir es el inventado bien. El bien puede tener multitud de expresiones, formas y características y va a depender del alma que lo observe identificarlo. Lo que un individuo o grupo puede considerar el bien otro individuo o grupo lo puede considerar el mal.
El sistema es defectuoso, no puede ser de otra forma teniendo en cuenta que el humano lo es. Defectuoso es una palabra que define algo inacabado, que no funciona, que no fluye, diferente, errático, es. Pero para decidir si algo lo es, previamente lo tenemos que comparar con algo que no lo sea. Seguramente acabaremos llegando a la conclusión que solo es un palabra inventada por un cerebro “defectuoso” (esta vez entrecomillado). Los humanos tienden a sentir o pensar que no son defectuosos, de esta manera buscan un sistema que no lo sea. Hay que asumir sin cataclismos que lo somos y no puede existir un sistema no defectuoso, justo, real, igualitario, etc. Esta situación no tiene por que ser considerada negativa, es lo que es, la realidad. Somos defectuosos individualmente i también el grupo al cual pertenecemos.
Las palabras, ejemplos y mentiras utilizados para escribir este artículo podrían ser otras perfectamente y el resultado sería el mismo. Cada humano las va a interpretar según su defectuoso cerebro, sin libertad (un humano no es libre para escoger ser una tortuga o una mesa). Desde su grandeza y egocentrismo puro, duro y real. (ya).
El sistema es defectuoso por que no hay comunicación entre grupos, el fin a perseguir es el inventado bien. El bien puede tener multitud de expresiones, formas y características y va a depender del alma que lo observe identificarlo. Lo que un individuo o grupo puede considerar el bien otro individuo o grupo lo puede considerar el mal.
El sistema es defectuoso, no puede ser de otra forma teniendo en cuenta que el humano lo es. Defectuoso es una palabra que define algo inacabado, que no funciona, que no fluye, diferente, errático, es. Pero para decidir si algo lo es, previamente lo tenemos que comparar con algo que no lo sea. Seguramente acabaremos llegando a la conclusión que solo es un palabra inventada por un cerebro “defectuoso” (esta vez entrecomillado). Los humanos tienden a sentir o pensar que no son defectuosos, de esta manera buscan un sistema que no lo sea. Hay que asumir sin cataclismos que lo somos y no puede existir un sistema no defectuoso, justo, real, igualitario, etc. Esta situación no tiene por que ser considerada negativa, es lo que es, la realidad. Somos defectuosos individualmente i también el grupo al cual pertenecemos.
Las palabras, ejemplos y mentiras utilizados para escribir este artículo podrían ser otras perfectamente y el resultado sería el mismo. Cada humano las va a interpretar según su defectuoso cerebro, sin libertad (un humano no es libre para escoger ser una tortuga o una mesa). Desde su grandeza y egocentrismo puro, duro y real. (ya).
4/4/11
El acto de exploración modifica la perspectiva del explorador. La teoría cuántica nació en 1900, cuando Max Planck comprendió que sólo podía explicar lo que se llamaba la curva del cuerpo negro si abandonaba el supuesto clásico de que la emisión de energía es continua, y lo reemplazo por la hipótesis sin precedentes de que la energía se emite en unidades discretas, los cuantos.
En 1927 Werner Heisenberg llegó al principio de indeterminación, descubrió que se puede conocer, o bien la posición exacta de una partícula determinada, o bien su trayectoria exacta, pero no ambas. Por ejemplo, si observamos un protón que atraviese una cámara de niebla, registrando su trayectoria podemos conocer la dirección en la que se mueve, pero en el proceso de abrirse camino por el vapor de agua de cámara el protón disminuirá su velocidad, restándonos información sobre donde estaba en un instante determinado. Alternativamente, podemos irradiar el fotón y de este modo determinar su situación exacta en un instante determinado, pero la luz o cualquier otra radiación que usemos para tomar la fotografía apartara al protón de su recorrido fijado, impidiéndonos el conocimiento de donde habría estado si no hubiésemos actuado sobre el. Por consiguiente, estamos limitados en obtener respuestas parciales cuya naturaleza esta determinada en cierta medida per la cuestiones que optamos por indagar. Cuando Heisenberg calculo la cantidad mínima ineludible de incertidumbre que limita nuestra comprensión de los sucesos de pequeña escala haló que está definida nada menos que por h, el cuanto de acción de Pank.
Heisenberg demostró que nunca podemos saberlo todo sobre la conducta de siquiera una sola partícula, mucho menos de una gran cantidad de ellas, y, por lo tanto, nunca podemos hacer predicciones sobre el futuro que sean completamente exactas en todos los detalles. No sólo la materia y la energía están cuantizados, también lo está el conocimiento. Cuando un fotón choca con un átomo, haciendo saltar un electrón a una órbita más elevada, el electrón se mueve de la órbita inferior a la superior instantáneamente, sin tener que atravesar el espacio intermedio. Los mismos radios orbitales están cuantizados, y el electrón simplemente deja de existir en un punto para aparecer simultáneamente en otro. El “salto cuántico”. Los seres humanos, al haber crecido en el mundo macroscópico: tendemos a concebir las cosas en términos de símiles macroscópicos: las partículas subatómicas son como balas de plomo, las ondas de luz son como las del océano, los átomos son como pequeños sistemas solares, etc., y estos símiles fallan a escala microscópica. Nuestras imágenes mentales provienen de nuestras percepciones visuales del mundo que nos rodea. Pero el mundo tal i como lo perciben nuestros ojos aparece como una ilusión cuando lo examinamos a escala microscópica. Una barra de oro, aunque parece sólida, está formada casi enteramente por espacio vacío. Desaparece la ilusión de que el hombre es un ser aparte, el supuesto de que está separado de la naturaleza y de que los actos de observación, por ende, pueden efectuarse con completa objetividad. A nivel microscópico, todo acto de observación es destructor –incontables fotones de luz estelar mueren en el ojo, los protones se rompen en los blancos de los aceleradores de partículas- i la manera como hacemos la observación influye en el resultado de la interacción. Las partículas subatómicas a veces se asemejan a las partículas, a veces a las ondas, según cómo las examinemos. No son “realmente” una cosa o la otra y, de todos modos, las dos imágenes son matemáticamente equivalentes. Mas bien son participantes de un acto de observación, cuya naturaleza influye en la cualidades que nos presentan. La física cuántica nos obliga a tomar en serio la consideración: que no vemos las cosas en sí mismas, sino sólo aspectos de las cosas. Al revelar que que el observador desempeña un papel en lo observado, la física cuántica hizo por la física lo que Darwin había hecho pos las ciencias de la vida. Echo abajo paredes, reunificando la mente con el universo más vasto. Nada en la naturaleza indica que el universo esté construido sobre soporte estrictamente determinista.
Timothy ferris. La aventura del universo. crítica, Barcelona, 1990.
En 1927 Werner Heisenberg llegó al principio de indeterminación, descubrió que se puede conocer, o bien la posición exacta de una partícula determinada, o bien su trayectoria exacta, pero no ambas. Por ejemplo, si observamos un protón que atraviese una cámara de niebla, registrando su trayectoria podemos conocer la dirección en la que se mueve, pero en el proceso de abrirse camino por el vapor de agua de cámara el protón disminuirá su velocidad, restándonos información sobre donde estaba en un instante determinado. Alternativamente, podemos irradiar el fotón y de este modo determinar su situación exacta en un instante determinado, pero la luz o cualquier otra radiación que usemos para tomar la fotografía apartara al protón de su recorrido fijado, impidiéndonos el conocimiento de donde habría estado si no hubiésemos actuado sobre el. Por consiguiente, estamos limitados en obtener respuestas parciales cuya naturaleza esta determinada en cierta medida per la cuestiones que optamos por indagar. Cuando Heisenberg calculo la cantidad mínima ineludible de incertidumbre que limita nuestra comprensión de los sucesos de pequeña escala haló que está definida nada menos que por h, el cuanto de acción de Pank.
Heisenberg demostró que nunca podemos saberlo todo sobre la conducta de siquiera una sola partícula, mucho menos de una gran cantidad de ellas, y, por lo tanto, nunca podemos hacer predicciones sobre el futuro que sean completamente exactas en todos los detalles. No sólo la materia y la energía están cuantizados, también lo está el conocimiento. Cuando un fotón choca con un átomo, haciendo saltar un electrón a una órbita más elevada, el electrón se mueve de la órbita inferior a la superior instantáneamente, sin tener que atravesar el espacio intermedio. Los mismos radios orbitales están cuantizados, y el electrón simplemente deja de existir en un punto para aparecer simultáneamente en otro. El “salto cuántico”. Los seres humanos, al haber crecido en el mundo macroscópico: tendemos a concebir las cosas en términos de símiles macroscópicos: las partículas subatómicas son como balas de plomo, las ondas de luz son como las del océano, los átomos son como pequeños sistemas solares, etc., y estos símiles fallan a escala microscópica. Nuestras imágenes mentales provienen de nuestras percepciones visuales del mundo que nos rodea. Pero el mundo tal i como lo perciben nuestros ojos aparece como una ilusión cuando lo examinamos a escala microscópica. Una barra de oro, aunque parece sólida, está formada casi enteramente por espacio vacío. Desaparece la ilusión de que el hombre es un ser aparte, el supuesto de que está separado de la naturaleza y de que los actos de observación, por ende, pueden efectuarse con completa objetividad. A nivel microscópico, todo acto de observación es destructor –incontables fotones de luz estelar mueren en el ojo, los protones se rompen en los blancos de los aceleradores de partículas- i la manera como hacemos la observación influye en el resultado de la interacción. Las partículas subatómicas a veces se asemejan a las partículas, a veces a las ondas, según cómo las examinemos. No son “realmente” una cosa o la otra y, de todos modos, las dos imágenes son matemáticamente equivalentes. Mas bien son participantes de un acto de observación, cuya naturaleza influye en la cualidades que nos presentan. La física cuántica nos obliga a tomar en serio la consideración: que no vemos las cosas en sí mismas, sino sólo aspectos de las cosas. Al revelar que que el observador desempeña un papel en lo observado, la física cuántica hizo por la física lo que Darwin había hecho pos las ciencias de la vida. Echo abajo paredes, reunificando la mente con el universo más vasto. Nada en la naturaleza indica que el universo esté construido sobre soporte estrictamente determinista.
Timothy ferris. La aventura del universo. crítica, Barcelona, 1990.
3/2/11
En la vida diaria aceptamos como ciertas muchas cosas que después de un anàlisis más riguroso, nos perecen tan llenas de evidentes contradicciones, que solo un gran esfuerzo de pensamiento nos permite saber lo que realmente nos es lícito creer. En la indagación de la certeza, es natural empezar por nuestras experiencias presentes, y, en cierto modo, no cabe duda que el conocimiento debe ser derivado de ellas. Sin embargo, cualquier afirmación sobre lo que nuestras experiencias inmediatas nos dan a conocer tiene grandes probabilidades de error. En este momento me parece que estoy sentado en una silla, frente a una mesa de forma determinada, sobre la cual veo hojas de papel manuscritas o impresas. Si vuelvo la cabeza, observo, por la ventana, edificios, nubes y el sol. Creo que el sol está a unos ciento cincuenta millones de kilómetros de la tierra; que, a consecuencia de la rotación de nuestro planeta, sale cada mañana y continuará haciendo lo mismo en el futuro, durante un tiempo indefinido. Creo que si culquiera otra persona normal entra en mi habitación verá las mismas sillas, mesas, libros y papeles que yo veo, y que la mesa que mis ojos ven es la misma cuya presión siento contra mi brazo. Todo eso parece tan evidente que apenas necesita ser enunciado, salvo para responder a alguien que dudara de que puedo conocer en general algo. Sin em bargo, todo esto puede ser puesto en duda de un modo razonable, y requiere en su totalidad un cuidadoso anàlisis antes de que podamos estar seguros de haberlo expresado en una forma totalmente cierta.
Bertrand Rusell, Los problemas de la filosofía.
29/12/09
6/5/09
5/2/09
GAZA- Faisal Huseini, un líder palestino, solía contar una historia sobre su primera visita a Israel. la guerra de 1967 acababa de terminar, las fronteras se habían abierto de repente y cogió el coche para ir a Tel Aviv, donde en algún punto un policia israelí terminó deteniendolo. A continuación hubo una serie de preguntas y respuestas. En un momento dado, el policia le dijo:
"como orgulloso sionista que soy, he de decirle...", ante lo que Huseini se echo a reír.
"¿que le hace tanta gracia?", le preguntó el policía."Nunca en mi vida", replico Huseini ,"había oído a alguien referirse al sionismo con algo que no fuera desprecio. No tenia ni idea de que se podía ser un sionista orgulloso"
"como orgulloso sionista que soy, he de decirle...", ante lo que Huseini se echo a reír.
"¿que le hace tanta gracia?", le preguntó el policía."Nunca en mi vida", replico Huseini ,"había oído a alguien referirse al sionismo con algo que no fuera desprecio. No tenia ni idea de que se podía ser un sionista orgulloso"
Si dos partes hablan idiomas distintos y las propias palabras que utilizan significan cosas opuestas para el otro, esta guerra del lenguaje puede frustar el intento de moderar un comflicto de una forma que ambos bandos puedan aceptar como justa.
10/1/09
4/10/08
3/10/08
"la multitud és el seu àmbit, la seva professió és abraçar la multitud. Per al perfecte passejant, per a l'ebservador apassionat, és una immensa fruïció escollir domicili en el nombre, en l'onejant, en el moviment, en allò fugitiu i en l'infinit. Ser fora de casa i en canvi sentirse pertot a casa, veure el món, ser al centre del món i estar amagat del món, aquests són alguns dels minims plaers d'aquests èsperits independents apassionats imparcials que la llengua no pot definir sinó amb matusseria. L'observador és un princep que gaudeix pertot del deu incògnit. Estima la vida i fa del món la seva família, i la compon de totes les belleses trobades, trobables i introbables;com qui estima els quadres viu una societat ancantada de somnis pintats sobre tela.
Així, qui estima la vida universal entra en la multitud com en un immens dipòsit d'electricitat. També se'l pot comparar a un mirall tan inmens com la multitud, a un calidoscopi dotat de conciència que, amb cada un dels seus moviments, representa la vida múltiple i la gràcia mòbil de tots els elements de la vida. Ès un jo que no s'arriba a saciar mai del no-jo, que a cada instant l'expressa en imatges més vives que la mateixa vida, sempre inestable i fugisera".
charles boudelaire
charles boudelaire
4/6/08
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